Combina la conductividad del cobre con la resistencia mecánica del acero, ofreciendo una solución confiable y duradera para sistemas de puesta a tierra, pararrayos y redes de protección eléctrica. Su núcleo de acero proporciona alta resistencia a la tracción, mientras que el recubrimiento de cobre asegura excelente conductividad y resistencia a la corrosión.